Por: Lcda. Lirka Arrieta
(Hermana Profesa de la Fraternidad Ecuménica Franciscana)
Reza un proverbio: “instruye al niño desde pequeño y aun de viejo no se apartara de mis caminos” JESUCRISTO.
Permitir que los niños sean formados en la palabra de Dios es lo mejor para su futuro y el mayor regalo que un padre puede brindarle a sus hijos, esta es la regla para tener una vida llena de felicidad.
No importa la edad; Dios nos ha escogido desde antes de la fundación del mundo para cumplir con un propósito. Ejemplo de ello es San Juan Bautista quien en le vientre de su madre Isabel pudo reconocer y alabar a Dios hecho hombre en la figura de Cristo quien también estaba en el vientre de su madre María.
Los niños pueden alabar a Dios desde su espíritu. Son varias las citas bíblicas en las cuales el mismo Cristo nos manda a que seamos como niños para poder entrar al Reino de los Cielos.
“Dejad que los niños vengan a mi y no se lo impidáis” Jesucristo.

Consagremos a nuestros niños desde la temprana edad al servicio del Señor y El mismo hará grandes y maravillosos prodigios en sus vidas, así pasaran a ser la generación de grandes hombres y mujeres de la sociedad futura.
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